CRISIS DE CHIPS: Identificadores RFID contra Goliat

En 2020, la crisis sanitaria mundial del Covid-19 hundió sus garras en todos los sectores económicos, y como si no hubiera sido suficiente reto para la industria, la crisis mundial de chips llegó con el 2021, comprometiendo gravemente la producción de todo dispositivo basado en un chip. ¿Cómo ha afectado a la producción de identificadores RFID? ¿Cómo todas las empresas pueden paliar los efectos de la crisis, precisamente, gracias a estos identificadores?

Los identificadores RFID están entre estos productos basados en un chip. Su forma más básica, el dry-inlay, es la unión de una antena con un chip sobre un substrato. A partir de ahí hasta sus formas más complejas, el chip es una parte indispensable e insubstituible. ¿Cómo un fabricante de RFID sortea la crisis de chips y sale fortalecido?

En el presente artículo vamos a responder a estas tres preguntas. Pero empecemos por explicar la crisis de chips.

Las cinco causas de la crisis de chips mundial

Se ha producido la tormenta perfecta, por un lado, una crisis sanitaria global, por otro, una serie de infortunados desastres climáticos y humanos, y, por último, tensiones geopolíticas. Pero no todas estas causas provocan el mismo impacto ni extienden sus consecuencias en el mismo lapso de tiempo.

1. Confinamiento

El confinamiento derivado de la pandemia de Covid-19 disparó el consumo de dispositivos electrónicos como tabletas, videoconsolas, portátiles, smartphones, e-books, robots de cocina, etc. El aumento de la demanda fue tan súbito que creó un cuello de botella por sí solo en el suministro de chips.

Los aumentos de producción y las adaptaciones de fábrica para abastecer nueva demanda son cambios que llevan tiempo. Hasta un año puede tardar una nueva fábrica en alcanzar su velocidad óptima de producción.

2. Incendio en Japón

A este desajuste entre demanda y capacidad productiva, se sumó el incendio de una fábrica del productor de chips japonés Renesas.

En Asia están los principales productores de chips del mundo, siendo China el mayor con un 24% de la producción mundial, seguida muy de cerca por Taiwán con un 21%, Corea del Sur 19%, y finalmente, Japón con un 13%.

3. Cambios climáticos

3.1 Ola de frío en Texas

La intensa ola de frío que sufrió el estado de Texas este pasado febrero provocó cortes en los suministros, obligando al mayor productor de chips del mundo, Samsung Electronics, a cerrar su planta de chips durante un mes.

Estas tres causas anteriores fueron circunstanciales y, a día de hoy, se podría decir que cerradas. Las tres causas siguientes siguen vigentes y con soluciones en proceso. Pero soluciones complejas.

3.2 Sequía en Taiwán

Taiwán está afrontando su peor sequía en los últimos 56 años. Con algunos de sus embalses completamente secos y los principales por debajo del 50% de su capacidad, se ha limitado el agua al consumo humano; y el industrial se resiente gravemente. Como ya hemos comentado, Taiwán es el segundo país productor de chips en el mundo después de China. La escasez de suministro de agua limita gravemente la producción de chips.

4. Escasez de material

La mayoría de chips usan una resina como substrato aislante de sus circuitos. Esta resina es la Ajinimoto Build-up Film (ABF) de la Ajinomoto Fine-Techno Co. Este material es el más adecuado para los nano-circuitos por su larga durabilidad, y su resistencia a la expansión y contracción de los cambios de temperatura.

Ajinomoto es el único productor en el mundo de este material que a día de hoy escasea. AMD e Intel, están investigando para desarrollar otros substratos que lo sustituyan. Pero mientras no lo consigan, la fabricación de chips seguirá sufriendo por la escasez de ABF.

5. Tensiones geopolíticas

Hay tres tipos de productores de chips:

—los que diseñan, pero no fabrican (como AMD, Qualcomm o Mediatek);

—los que diseñan y fabrican sus chips (como Samsung e Intel);

—y los que fabrican los diseños de los demás (como United Microelectronics, TSMC y Global Foundries).

Como vemos, son pocos los que tienen la capacidad de fabricar chips y los más importantes están en Asia (China, Taiwán y Corea del Sur).

La taiwanesa TSMC tenía prevista su ampliación de fábricas pensando en instalarse en China y/o Europa, sin embargo, finalmente ha optado por proyectar su nueva planta de fabricación de chips en EEUU, la cual empezará a funcionar en 2024.

La cuestión de las políticas impositivas y de materia laboral, además de las subvenciones gubernamentales a la industria, son piezas clave al hablar de mayor competitividad productiva asiática. A pesar de ello, esta vez, el gigante taiwanés ha preferido alinearse con EEUU y no con China o Europa para su expansión.

Crisis de chips hasta mediados de 2022

Como ya hemos comentado, son procesos largos las adaptaciones de producción, la puesta en marcha de nuevas fábricas, y el desarrollo de un substrato nuevo para evitar la escasez del existente con un único proveedor.

Por otro lado, parece que solo nos queda esperar y cruzar los dedos para que llueva en Taiwán, o para que no haya más incidencias fortuitas que afecten a la cadena de suministro de chips…

Con todo ello, las fundiciones están subiendo el precio de las obleas donde se almacenan los chips, los fabricantes de chips también suben precios, y en cadena, otros proveedores.

Como impacta en las empresas

Según Declara Gonzalo Fornos, responsable de Smart Procurement en LKS Next, una de las cuestiones con mayor impacto en las cadenas de suministro globales en la actualidad es la limitación al acceso a los suministros de chips para sus componentes y equipos electrónicos. En buena línea el 9% de las importaciones españolas provienen de la «fábrica del mundo, China», y una de las categorías más relevantes, por encima del 40%, son los componentes electrónicos, según Euromonitor. Este hecho está afectando a la regular actividad productiva de muchas empresas quienes se están viendo obligados a emprender acciones que aumenten la resiliencia de la cadena de suministro y la capacidad de respuesta.

Así, es cada vez más habitual ver iniciativas de aumento de la visibilidad de la cadena de suministro, desarrollo de relaciones con proveedores estratégicos, búsqueda de proveedores alternativos más cercanos, como TRACE-ID, o iniciativas en el campo del I+D+i para desarrollar productos que contengan componentes con menor dependencia.

Adicionalmente, es fundamental mejorar el tiempo de reacción, mejorando la agilidad de los procesos de compra mediante la tecnología y relocalizar los emplazamientos productivos, de almacenamiento e incluso los stocks dentro de la red de suministro.

Qué hacer para mitigar el riesgo y el daño

En Trace-ID, como fabricante de identificadores RFID, hemos seguido tres pasos clave para asegurar el suministro de etiquetas RFID a nuestros clientes:

1. Anticiparse al programa

Lo que ha supuesto una pre-inversión en chips y otros materiales para asegurar el suministro a los clientes y cumplir con nuestros compromisos. Además de poder absorver nuevas demandas de nuevos clientes.

2. Diversificar producto

Nuestro departamento de I+D+i nos ha permitido una rápida capacidad de reacción para conseguir el diseño de los nuevos productos, puesto que cada etiqueta RFID está diseñada para un modelo de chips en concreto. De esta manera, ampliando el catálogo, permitimos la versatilidad entre antenas y chips aumentando nuestra capacidad de oferta.

3. Seguimiento a tiempo real

El resultado es una información actualizada diariamente, visibilizando toda la cadena de suministro para poder decidir, reaccionar y actuar adecuadamente.

Identificadores RFID como centro de control del ecosistema industrial

Desde principios de año, Trace-ID está implementando una nueva estrategia que pone en el centro a los identificadores RFID.

Gracias a estos pequeños dispositivos, las empresas toman el control total de sus procesos productivos y de gestión.

Trace-ID conecta sus clientes con el tejido industrial del RFID, desde ingenierías a proveedores y converters. Las primeras diseñan el sistema RFID que soluciona las necesidades del cliente; las segundas y terceras dan forma a su solución y la completan, y por último, los identificadores RFID de Trace-ID están en el mismo centro interior de cada una de esas soluciones, sean etiquetas inteligentes u otras formas.

De esta manera, Trace-ID es el conector entre socios naturales, y el fabricante del centro esencial del producto.

¿Cómo las empresas pueden paliar los efectos de la crisis gracias a los identificadores RFID?

Uno de los factores clave para que una empresa tenga capacidad de reacción es la visibilidad a tiempo real de la cadena de suministro, de su inventario y de sus procesos productivos. Un sistema RFID aporta esta visibilidad a tiempo real en la nube, siempre actualizada y accesible desde cualquier lugar.

En nuestro artículo Las empresas con logística RFID son más competitivas lo explicamos ampliamente.