¿Cómo funciona la codificación RFID? El qué y el porqué de la codificación RFID

Hablar sobre el qué y el porqué de la codificación RFID es hablar de los propósitos de las comunicaciones RFID. A lo largo del proceso de diseño de un sistema RFID, llega el momento de decidir qué información es relevante almacenar en la etiqueta RFID y cuál debería almacenarse en la base de datos alojada en la nube a la que está asociada el identificador RFID.

Esta decisión reanuda los propósitos principales para todo el sistema RFID que estamos construyendo. Esta es la razón de este artículo, ya que saber cómo funciona la codificación RFID es poder anticipar todos los usos que podemos aprovechar de la tecnología RFID.

Características de la codificación RFID

Como seguramente ya sabes, una etiqueta RFID está compuesta básicamente por un chip incrustado en una antena sobre un substrato, y diversos materiales como adhesivo, base y frontal.

El chip RFID UHF puede tener hasta 4 bancos de memoria para codificar 4 tipos de información. Pero no necesariamente a cada tipo de información le corresponde estar en un banco de memoria concreto. Veamos uno por uno.

La codificación de las etiquetas RFID

Bancos de memoria

  1. Memoria TID: En la memoria TID, el fabricante del chip graba el número de identificación del chip, que identifica el fabricante del chip, el tipo de chip, y el chip de manera única. En consecuencia, cada etiqueta RFID tiene un ID único. Este número no puede ser reescrito o cambiado después de la fabricación. Normalmente, el número de la memoria TID tiene una longitud de 32 a 160 bits.
  2. Memoria EPC: El código electrónico del producto (EPC) varía de 96 bits a 496 bits, las longitudes más comunes son 96 bits y 128 bits. El banco de memoria EPC es el más rápido de leer y es regrabable. El estándar Gen2 RFID del EPC fue creado para complementar o reemplazar los códigos de barras, es por eso que este número se asocia con el producto al mismo tiempo que a las características individuales del artículo. Puede contener información escrita en ASCII mientras que no sea más larga de 96 o 128 bits.
  3. Memoria de usuario: No todos los chips tienen memoria de usuario, su longitud puede variar de 0 a 512 bits. Originalmente se pensó para almacenar datos como números de lote o fechas de vencimiento, hoy en día se utiliza para agregar más información si el banco EPC no es suficiente. El banco de memoria de usuario, cuando existe, llega vacío por parte del fabricante.
  4. Banco reservado: Este banco contiene las contraseñas de acceso y muerte    de 32 bits cada una. El acces pasword se utiliza para evitar la reescritura por parte de una persona no autorizada. La kill password se utiliza para desactivar la etiqueta RFID.

Tipos de información

  1. Un número ID no personalizable: Este, perfectamente podría ser el número TID. El número TID es fijado inicialmente por el fabricante, como hemos dicho antes. Contiene los números que se asignan al fabricante y al tipo de chip. De hecho, es un número que no dice nada por sí mismo sobre el elemento etiquetado, pero gracias al software del sistema RFID, podría estar asociado con información relevante en una base de datos.
  2. Un ID personalizado o un sistema de codificación: puede etiquetar un elemento con un código universal de producto (UPC) en la memoria EPC o en el banco de memoria de usuario de forma indistinta. Esta práctica es común en aplicaciones de baja complejidad donde el número se correlaciona directamente con el elemento etiquetado. Por otro lado, un sistema de codificación como el «Serialised Global Trade Item Number» (SGTIN) o como el «Global Returnable Asset Identifier», establecen estándares para la codificación de etiquetas RFID en artículos que viajan a diferentes ubicaciones, de esa manera estos elementos pueden ser identificados individualmente.
  3. Datos y registros: datos que se necesitan para almacenar a conveniencia del cliente.
  4. Contraseñas: Contraseñas para acceder y para desactivar la etiqueta RFID.

¿Quién codifica una etiqueta?

Como hemos dicho, el TID viene con el chip. Los otros bancos podrían ser codificados durante la fabricación de las etiquetas por el fabricante de consumibles RFID o podrían ser codificados por el cliente final en sus instalaciones. En ambos casos, se necesita una impresora-codificadora RFID. En Trace-ID trabajamos con impresoras-codificadoras RFID SATO y Zebra.

Si necesita etiquetas RFID codificadas o impresas, no dude en ponerse en contacto con nosotros.